cineeduca copy

MENTA

Wikipedia

noveles

becas

La educación Uruguaya, una apuesta al futuro de nuestros jóvenes.

 

Desde hace un tiempo atrás, en Uruguay, y quizás en la región la educación viene siendo “blanco” de muchas miradas, y quizás de hasta algunos “dardos” que son disparados por los diferentes actores sociales, en búsqueda de encontrar una explicación al deterioro que sufre la sociedad en su conjunto y la perdida de valores.

Sin duda, son muchos los factores que influyen en este proceso, y la enseñanza no es más que otro de los “ingredientes” en ésta cuestión, sin embargo, es quizás el ítem que presenta mayor complejidad a la hora de implementarlo.

La cuestión de la enseñanza, a lo largo de la historia siempre ha sido un tema delicado para todos los partidos políticos, por diferentes factores y muchas veces se ha intentado llegar a diferentes acuerdos en búsqueda de crear pautas que sean viables a largo plazo (ya que la puesta en marcha y los resultados solo tienen verdadero impacto en el tiempo), un ejemplo claro, es el más reciente, donde el actual presidente Mujica convocó a todos los partidos políticos a integrar dicho acuerdo. Hablar de esto nos consumiría muchas líneas y arribaríamos al mismo nudo del que partimos, así que hoy buscaré desarrollar mi forma de entender el tema desde otra mirada.

A la hora de buscar “culpables” en la deficiencia que se presenta en la enseñanza, los maestros y docentes parecen ser el “blanco”preferido a atacar.

Conocidos son, algunos de los artículos que han salido en la prensa desde diferentes lugares, incluso desde la misma universidad, desprestigiando de alguna manera la carrera docente, incluso, desde su inicio.

 

Una de ellas hace referencia a un estudio llevado adelante por los doctores en Sociología Marcelo Boado y Tabaré Fernández y citado por el periodista Raúl Mernies :: “El informe sostiene que en Uruguay se pueden distinguir cuatro 'status socio académicos' en la educación superior : el 'estrato alto', formado por los estudiantes de las universidades privadas; el 'medio alto', integrado por estudiantes de la Udelar, el 'medio bajo', de estudiantes de institutos universitarios privados, y finalmente, el 'status bajo', integrado por quienes acceden a una educación terciaria con inserción laboral garantizada: la formación docente, militar  y policial'. [1]

 

También le debemos sumar artículos que analizan la cantidad de horas que trabaja un docente, la “buena” remuneración comparada con otros trabajos , y las decenas de beneficios que tienen en materia de vacaciones, por ejemplo. Un artículo que resume mucho de esta idea es el escrito por el Dr. Daniel Ferrere que se titula “Ser Docente no es mal negocio”[2]

 

A esto hay que agregar, el  aspectos que viene siendo señalado desde el gobierno en cuanto a la  amplia deserción que genera la carrera, teniendo graves problemas a la hora de cubrir vacantes con los egresados, ya que muchas veces, éstos últimos no alcanzan para sustituir a los que se jubilan.

 

Por mi parte, desde hace un tiempo, tengo la suerte de trabajar en el Instituto de Formación Docente de la Costa. Desde este lugar de privilegio, puedo de alguna manera ver y hasta compartir el esfuerzo que llevan decenas de jóvenes y futuros docentes (tanto en magisterio como en profesorado) por poder desenvolverse en esta carrera, la cual, si bien dura 4 años, es difícil de poder terminarla en tiempo y forma, por la exigencia, sobre todo en cuestión horaria que deben cumplir los alumnos. A partir del segundo año, la práctica docente, determina que el alumno deba cumplir un doble horario, por un lado todo lo que tiene que ver con la teoría y luego la práctica que se lleva a cabo en las escuelas. Si bien hablamos de las dos carreras, sin duda la de Maestros tiene una mayor carga horaria en cuanto a la práctica. En resumidas cuentas los alumnos para poder llevar un “ritmo de estudio normal”, deben dejar de lado muchas veces, trabajos, otras dedicaciones, incluso horas de dedicación a sus afectos. A esto se suma, que la carrera docente no es de por sí algo muy rentable e implica muchas horas (además de las de clase) para hacerla de forma profesional, es decir, preparar las clases, corregir pruebas, etc. Sin duda es una carrera donde la palabra “vocación” adquiere un verdadero sentido.

 

Hoy, 4 de diciembre, una nueva generación de maestros y profesores obtiene el certificado por el cual lucharon durante más de 4 años, y el cual los habilitará a dictar clases, sin embargo, esto recién comienza..; porque el verdadero esfuerzo será cada día, cada hora, cada minuto  que inviertan en el futuro de nuestros niños, por hacer que cada uno tenga la posibilidad de desarrollarse intelectualmente y pueda insertarse de la mejor forma en nuestra sociedad.

Creo que es hora que la sociedad en su conjunto, valorice esta profesión, porque en la mano de estos Docentes, está la verdadera siembra que permitirá cosechar un futuro mejor.

Ellos son un apoyo fundamental en el crecimiento de nuestros jóvenes, y por lo tanto, cuanto mejor trabajen, cuanto mejor estudien, y cuanto mayor respaldo tengan para salir a pelear por el porvenir, mejor sociedad tendremos.

 

En el acto las estudiantes tomaron la palabra y expresaron lo que sienten al terminar la carrera "Al recibirnos comenzó una nueva etapa, la ansiedad, los miedos, la alegría, la incertidumbre y los deseos invadieron nuestras vidas. Nos enfrentamos a la realidad desde otro rol que implicaba una gran responsabilidad. Nuestro compromiso fue creciendo y nuestra vocación se fortaleció" 

luego  hicieron una defensa a la Alegría para lo cual se valieron de un poema de Mario Benedetti  "

 

 

Defender la alegría como una trinchera

defenderla del escándalo y la rutina

de la miseria y los miserables

de las ausencias transitorias

y las definitivas

 

defender la alegría como un principio

defenderla del pasmo y las pesadillas

de los neutrales y de los neutrones

de las dulces infamias

y los graves diagnósticos

 

defender la alegría como una bandera

defenderla del rayo y la melancolía

de los ingenuos y de los canallas

de la retórica y los paros cardiacos

de las endemias y las academias

 

defender la alegría como un destino

defenderla del fuego y de los bomberos

de los suicidas y los homicidas

de las vacaciones y del agobio

de la obligación de estar alegres

 

defender la alegría como una certeza

defenderla del óxido y la roña

de la famosa pátina del tiempo

del relente y del oportunismo

de los proxenetas de la risa

 

defender la alegría como un derecho

defenderla de dios y del invierno

de las mayúsculas y de la muerte

de los apellidos y las lástimas

del azar

y también de la alegría


 

 

 

 

Mario Benedetti

 

Allan Introini

 



[1]    Artículo del diario “La República” 23 de octubre 2012

[2]    Artículo publicado el 3 de enero del 2009 en “El Observador”

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Proyectos